Six Years Building The Person I Am Today

Nunca imaginé que aquella niña de noveno grado que disfrutaba construir puentes en su clase de tecnología terminaría años después presentando un póster académico frente a ingenieros y profesionales de la industria. Lo que comenzó como curiosidad por diseñar y construir se convirtió, con el paso del tiempo, en una pasión que hoy define gran parte de quién soy.

Mi interés por esta área continuó creciendo cuando entré a un curso vocacional de dibujo arquitectónico durante la escuela superior. Fueron tres años donde descubrí cuánto me apasionaba el diseño, las estructuras y el proceso creativo detrás de cada proyecto. Al llegar a la universidad, decidí escoger un bachillerato que muchas personas todavía desconocen: Ingeniería Arquitectónica. Un programa único en Puerto Rico y el Caribe que no solamente me ha preparado profesionalmente, sino que también me ha ayudado a crecer como líder, estudiante y futura ingeniera.

“Leadership Beyond the Classroom”

A lo largo de mi vida universitaria, las asociaciones estudiantiles se convirtieron en una parte fundamental de mi crecimiento. Fueron las asociaciones las que me abrieron las puertas a nuevas experiencias, competencias, conferencias y oportunidades que jamás imaginé vivir. Gracias a ellas descubrí cuánto me apasiona el liderazgo, el trabajo en equipo y la ingeniería más allá del salón de clases.

Comencé en AEI (Architectural Engineering Institute - Student Chapter) como vocal, luego fui secretaria, vicepresidenta, tesorera y actualmente presidenta. Además, tuve la oportunidad de fundar el Capítulo Estudiantil del Instituto de Ingenieros Civiles en Inter Bayamón. Cada una de estas experiencias me ayudó a desarrollar liderazgo, comunicación y confianza en mí misma. Más allá de los títulos, las asociaciones me enseñaron disciplina, responsabilidad y cómo trabajar bajo presión mientras balanceaba clases, trabajo, proyectos y vida personal.

Gracias a las asociaciones llegaron muchas de las experiencias que más han marcado mi trayectoria universitaria. Mi primera competencia universitaria fue la creación de una torre de palitos de ”popsicle” para una mesa sísmica. La estructura debía resistir vibraciones similares a las de un terremoto, y recuerdo perfectamente los nervios al verla siendo evaluada. Para mi sorpresa, mi torre resistió completamente y obtuve el primer lugar en la competencia. Más allá del premio, aquel momento representó mucho para mí. Fue la primera vez que sentí que realmente podía desenvolverme en el mundo de la ingeniería y que mis ideas, creatividad y esfuerzo podían convertirse en resultados reales.

Participé en conferencias como AEI Conference en San Antonio y Kansas City, donde estudiantes de distintas universidades competían en retos de ingeniería, asistían a presentaciones técnicas y conectaban con profesionales de la industria. Estas experiencias me ayudaron a desarrollar nuevas destrezas, salir de mi zona de confort y comprender mejor el impacto del trabajo colaborativo dentro de la ingeniería. 

 Durante la conferencia en Kansas tuve la oportunidad de participar en la competencia Bridge the Gap, donde recibí el reconocimiento de “Most Collaborative Team”. Ese momento significó mucho para mí porque reflejaba algo que considero fundamental dentro de la ingeniería: la colaboración, la comunicación y la capacidad de trabajar en equipo bajo presión.

Otra de las experiencias más significativas fue mi participación junto al capítulo de ACI(American Concrete Institute) en la creación de un banco en concreto durante una competencia estudiantil. Obtuvimos segundo lugar compitiendo junto a universidades reconocidas dentro del campo de la ingeniería. Más allá del resultado, aquella experiencia me enseñó la importancia del trabajo en equipo, la organización y la confianza en nuestras capacidades como estudiantes.

“Growing through new experiences” 

Mi experiencia en Mega Viernes de Civil también refleja gran parte de mi crecimiento universitario. Mega Viernes es un evento enfocado en la ingeniería civil y arquitectónica donde estudiantes y profesionales presentan proyectos, investigaciones y experiencias dentro de la industria. En el 2024 asistí por primera vez como participante, observando cada presentación y oportunidad de aprendizaje. En el 2025 tuve la oportunidad de vivir el evento desde otra perspectiva como voluntaria, formando parte del staff y ayudando en la coordinación de distintas áreas del evento. 

Finalmente, en el 2026, tuve la oportunidad de presentar por primera vez un póster académico dentro del corredor estudiantil. Poder pasar de observar a otros estudiantes presentando, a convertirme en una de las personas presentando su propio trabajo frente a ingenieros y profesionales, fue una experiencia sumamente significativa para mí.

El proyecto que presentamos estuvo basado en una competencia realizada durante una conferencia en San Antonio llamada Bridge the Gap. Esta competencia consiste en desarrollar un proyecto multidisciplinario enfocado en integrar diferentes áreas de la ingeniería, tales como ingeniería estructural, eléctrica, mecánica, industrial, sustentabilidad y arquitectura.

Cada año, la competencia se enfoca en una estructura o necesidad distinta. Los organizadores nos brindan ciertas especificaciones y requisitos básicos, pero gran parte del diseño y desarrollo depende completamente de la creatividad y el análisis de cada equipo. Generalmente, el tiempo asignado para completar el proyecto es de tres horas; sin embargo, este año solo contamos con dos horas, lo que añadió un nivel mayor de presión y dificultad. Uno de los principales objetivos de la competencia es evaluar cómo los participantes se desempeñan bajo presión y cómo colaboran en disciplinas que muchas veces no dominan completamente.

Los equipos están compuestos por entre seis y siete estudiantes de diferentes universidades y distintos años académicos, desde primer año hasta quinto año. Este año, cinco estudiantes de Puerto Rico representamos a nuestra universidad, experiencia que nos inspira y nos trae hoy a esta presentación.

Junto a mi compañero Ismael Villanueva, recreamos nuevamente esta competencia. Aunque ya contábamos con gran parte del material gracias al trabajo previo realizado durante la conferencia, diseñar y preparar el póster desde cero representó un gran reto. Era nuestra primera vez creando un afiche académico y, sinceramente, no conocíamos todo el proceso y el nivel de detalle que esto requería.

Entre clases, exámenes, proyectos, trabajo y responsabilidades dentro de asociaciones estudiantiles, hubo momentos sumamente caóticos. Aun así, esta experiencia nos permitió desarrollar habilidades de trabajo en equipo, organización, comunicación y manejo del tiempo, además de reforzar la importancia de la colaboración multidisciplinaria en el campo de la ingeniería.

Ser estudiante de quinto año mientras lideras organizaciones estudiantiles y trabajas en múltiples responsabilidades requiere coordinación, disciplina y mucha dedicación. Hubo días largos, agotadores y llenos de estrés, pero también días llenos de pasión por lo que estábamos construyendo. Algo que siempre he creído es que cuando verdaderamente amas lo que haces, encuentras la manera de lograrlo.

Durante la presentación del póster fuimos evaluados por distintos jueces y profesionales de la industria. Escuchar sus preguntas y recibir su retroalimentación fue una de las partes más enriquecedoras de toda la experiencia. Muchos se sorprendían al saber que el proyecto original había sido desarrollado en tan solo dos horas durante una competencia, cuando normalmente trabajos similares requieren meses de planificación y ejecución. Poder explicar nuestro proceso, nuestras decisiones y todo el análisis detrás del proyecto fue una experiencia que me llenó de orgullo y satisfacción.

“Representing More Than Myself” 

Algo que marcó mucho esta experiencia fue poder representar a Inter Bayamón y demostrar el potencial que tienen sus estudiantes. Muchas veces las personas conocen universidades como el Colegio de Mayagüez o la Politécnica, pero desconocen el talento y la preparación que también existen dentro de nuestra institución. Como estudiante de Ingeniería Arquitectónica, siento una gran responsabilidad y orgullo de representar un bachillerato tan único y pequeño, donde cada estudiante trabaja arduamente para abrir camino a futuras generaciones.

Las asociaciones estudiantiles me abrieron puertas que jamás imaginé. Me ayudaron a crear conexiones, aprender a expresarme profesionalmente y demostrar que sí tengo la capacidad y el conocimiento para desenvolverme en esta industria. Gracias a todas estas experiencias, he conocido personas increíbles, he desarrollado networking profesional y he vivido oportunidades que han transformado completamente mi vida universitaria.

También he tenido la bendición de contar con personas que han sido parte fundamental de todo este camino y que, de una manera u otra, siempre han estado presentes o se han ido sumando a mi trayectoria dentro de las asociaciones estudiantiles, competencias y proyectos universitarios. Nada de esto se logra completamente sola, y gran parte de mi crecimiento también ha sido gracias al apoyo, trabajo en equipo y dedicación de todas las personas que han compartido conmigo esta etapa tan importante de mi vida.

A lo largo de estos años universitarios he tenido el privilegio de rodearme de amistades cercanas, miembros de directiva, compañeros de asociaciones, familia y mi pareja, personas que han estado presentes tanto en los momentos de celebración como en los días más agotadores y caóticos. Han sido quienes estuvieron en las largas noches de trabajo, en las competencias, en las actividades, en las conferencias, en los proyectos y también en los momentos donde el cansancio y la presión parecían demasiado.

“Six Years That Changed Me” 

Hoy, mientras me encuentro a solo seis clases de terminar mi bachillerato, miro hacia atrás y siento orgullo de todo el camino recorrido. Han sido años intensos, llenos de sacrificios, noches largas, estrés y retos, pero también de muchísima satisfacción y crecimiento. Próximamente comenzaré una nueva etapa enfocada en la preparación para la reválida y en convertirme oficialmente en Ingeniera en Entrenamiento.

Si algo me ha enseñado esta trayectoria, es que nunca debemos limitarnos por miedo o inseguridad. Cada competencia, cada presentación y cada oportunidad representan una posibilidad de crecimiento. La ingeniería no solamente me enseñó a diseñar estructuras; también me enseñó a creer en mí misma, a liderar y a entender que los sueños se construyen poco a poco, con esfuerzo, pasión y perseverancia.

Por: Youvanny A. Rodríguez Alicea

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